
Las luces de la ciudad me aturden, no me dejan pensar con claridad.
Te veo, me ves. Te acercas. No te acerques más.

No des un paso más. No te acerques ni un milimetro más. No hace falta que me toques.

Para hacerme temblar, solo con una mirada basta.
No lo intentes, para hacerme perder el control, solo con oir tu voz me llega.
No hagas nada más, ahora me toca a mí.


No hay comentarios:
Publicar un comentario