
La fría brisa que entra por la ventana, en una calurosa noche de verano, me espabila.
No es la primera vez que esto pasa, sé que tampoco será la última, losé. Yo lo amo.
Yo pido perdón pero a veces no es suficiente. El miedo a perderlo me atormenta y mi subconsciente se ciega, yo grito y digo lo que no quiero decir, tus palabras sólidas como el acero me hacen daño y lloro. Solo lloro. Siempre lloro.
Sé que un perdón no es suficiente, déjame amarte sólo déjame amarte, de la mejor forma que sé, si no soy buena para ti no me importa, quiero serlo y lo seré.
Siento que él no es feliz, me siento impotente otra vez.

Lo siento pero no sé quererte de otro modo. Solo quiero hacerte feliz, me da miedo no conseguirlo.
Pero sé que no voy a dejar escapar esta oportunidad, porque sé que tú también me quieres, y porque sobre todas las cosas vamos a ser felices.
Te pediré perdón todas las veces que hagan falta, porque ya eres parte de mí, no voy a dejarte escapar.
Te amo porque eres mi vida.

El rumbo de nuestras vidas ya está marcado, el día en que nuestros cuerpos se encontraron lo sabían, eres algo más. Y no te vas a escapar.
Porque nada ni nadie podrá cambiar esto. Ni siquiera Nosotros Mismos.

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